viernes, 22 de junio de 2012

Eurobarómetro: el 98 % de los encuestados declara que aprender lenguas es bueno para sus hijos, pero las pruebas demuestran que aún queda camino por recorrer


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Bruselas, 21 de junio de 2012
Comunicado de prensa



Comisión Europea


Eurobarómetro: el 98 % de los encuestados declara que aprender lenguas es bueno para sus hijos, pero las pruebas demuestran que aún queda camino por recorrer
Casi nueve de cada diez ciudadanos de la UE creen que la capacidad de hablar lenguas extranjeras es muy útil, y el 98 % de ellos indica que el dominio de lenguas será bueno para el futuro de sus hijos, según una nueva encuesta de opinión de Eurobarómetro sobre las actitudes de los ciudadanos de la UE respecto del multilingüismo y del aprendizaje de lenguas extranjeras.
Sin embargo, otro estudio de la Comisión Europea, el primer estudio europeo sobre los conocimientos lingüísticos, pone de relieve que sigue existiendo un gran trecho entre las aspiraciones y la realidad a la hora de poner en práctica las competencias en lenguas extranjeras: las pruebas efectuadas entre alumnos adolescentes en 14 países europeos demuestran que solamente el 42 % de ellos es competente en su primera lengua extranjera y solamente un 25 % en su segunda. Un número significativo, el 14 % en el caso de la primera lengua extranjera y el 20 % en el de la segunda, no alcanza ni siquiera el nivel de «usuario básico».
Androulla Vassiliou, Comisaria Europea de Educación, Cultura, Multilingüismo y Juventud, ha declarado: «Este Eurobarómetro demuestra que el multilingüismo y el aprendizaje de lenguas son muy importantes para los ciudadanos, y hemos de alegrarnos de ello. Pero también tenemos que seguir esforzándonos en mejorar la enseñanza y el aprendizaje de lenguas. Ser capaz de comunicarse en una lengua extranjera amplía horizontes y abre puertas; además, hace que aumente la empleabilidad y, en el caso de las empresas, puede abrir el camino a más oportunidades en el mercado único».
Diez años después de la Declaración de Barcelona de 2002 por parte de los Jefes de Estado y de Gobierno, en la que se pedía que se enseñara un mínimo de dos lenguas extranjeras desde una edad muy temprana, los europeos son conscientes de las ventajas del multilingüismo. Casi tres cuartas partes de los encuestados (72 %) están de acuerdo con el objetivo marcado, y el 77 % de los mismos cree que debería ser una prioridad política. Más de la mitad de los europeos (53 %) utiliza diversas lenguas en el trabajo, y el 45 % cree que tiene un mejor trabajo en su propio país gracias a sus competencias en lenguas extranjeras.
Sin embargo, el número de los europeos que dicen que pueden comunicarse en una lengua extranjera ha disminuido levemente, pasando del 56 % al 54 %. Ello se debe, en parte, al hecho de que el ruso y el alemán ya no son obligatorios en los programas escolares de los países de la Europa Central y Oriental.


El porcentaje de alumnos que son competentes en su primera lengua extranjera oscila entre el 82 % de Malta y Suecia (donde el inglés es la primera lengua extranjera) a solamente un 14 % en Francia (que aprende inglés) y un 9 % en Inglaterra (que aprende francés). Uno de los cambios más llamativos desde 2005 es que internet ha alentado a los ciudadanos a ampliar sus competencias «pasivas» de comprensión oral y lectora en lenguas extranjeras. El número de europeos que utiliza regularmente lenguas extranjeras en internet gracias a los medios de comunicación social, por ejemplo, ha aumentado en diez puntos porcentuales, pasando del 26 % al 36 %.
Próximos pasos
 El aprendizaje de lenguas es uno de sus seis objetivos específicos, y la Comisión prevé incrementar la financiación de cursos de lenguas para personas que deseen estudiar, formarse o ser voluntarias en el extranjero. La Comisión propondrá criterios de referencia sobre competencias lingüísticas antes de finales de 2012 gracias a los que se medirá cómo progresan los Estados miembros a la hora de mejorar la enseñanza y el aprendizaje de lenguas.
Los resultados del Eurobarómetro sobre «Los europeos y sus lenguas» y el estudio europeo sobre competencias lingüísticas se abordarán en una conferencia internacional que se celebrará en Limasol (Chipre) y que coincidirá con el próximo Día Europeo de las Lenguas (el 26 de septiembre).
Contexto
El Consejo de Barcelona de 2002 reclamó acciones concretas para «mejorar el dominio de las competencias básicas, en particular mediante la enseñanza de al menos dos lenguas extranjeras desde una edad muy temprana» y el «establecimiento de un indicador de competencia lingüística.»
La encuesta Eurobarómetro Especial (386) sobre los europeos y sus lenguas se llevó a cabo en la primavera del 2012. Casi 27 000 personas fueron entrevistadas personalmente en su lengua materna. Los 27 Estados miembros fueron objeto de la encuesta, y los participantes en esta procedían de diferentes grupos demográficos y sociales.
La lengua materna más hablada es el alemán (16 %), seguida del italiano y del inglés (13 % cada una), el francés (12 %) y, después, el español y el polaco (8 % cada una).
Los países que registraron los incrementos más importantes en los porcentajes de encuestados que declaraban ser capaces de hablar al menos una lengua extranjera lo suficientemente bien como para mantener una conversación, comparados con los datos de la encuesta Eurobarómetro de 2005, son Austria (+16 puntos porcentuales, hasta alcanzar el 78 %), Finlandia (+6 puntos, hasta el 75 %) e Irlanda (+6 puntos, hasta el 40 %).
Contrasta con estos datos el porcentaje de personas capaces de hablar al menos una lengua extranjera, que ha disminuido notablemente en Eslovaquia (-17 puntos porcentuales, hasta alcanzar el 80 %), en la República Checa (-12 puntos, hasta el 49 %), en Bulgaria (-11 puntos, hasta el 48 %), en Polonia (-7 puntos, hasta el 50 %), y en Hungría (-7 puntos, hasta el 35 %). En estos países se ha venido produciendo desde 2005 una tendencia a la disminución de los porcentajes de personas capaces de hablar lenguas extranjeras como el ruso y el alemán.


Las cinco lenguas extranjeras más habladas siguen siendo el inglés (38 %), el francés (12 %), el alemán (11 %), el español (7 %) y el ruso (5 %).
A escala nacional, el inglés es la lengua extranjera más hablada, en 19 de los 25 Estados miembros en que no es una lengua oficial (es decir, excluidos el Reino Unido e Irlanda).
Por primera vez también se analizaron actitudes respecto al papel de la traducción en actividades relacionadas con la salud y la seguridad, la educación, la búsqueda de empleo, la información y el ocio (como las películas y la lectura). Los eurobarómetros anteriores sobre lenguas fueron realizados para la Comisión en 2001 y 2005.
El estudio europeo sobre competencias lingüísticas se llevó a cabo en la primavera de 2011 y sus conclusiones se publican hoy tras un análisis detallado. En el estudio se sometió a pruebas a 54 000 alumnos de 14 países y 16 sistemas educativos (las tres comunidades lingüísticas de Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, España, Estonia, Francia, Grecia, Inglaterra, Malta, los Países Bajos, Polonia, Portugal y Suecia). La evaluación ofrece datos comparables sobre el nivel de las competencias en lenguas extranjeras entre alumnos de 14-15 años de edad. En cada país las pruebas verifican las competencias en lectura, comprensión oral y expresión escrita en dos de las cinco lenguas oficiales más enseñadas de la UE: inglés, francés, alemán, italiano y español. Además, teniendo en cuenta los cuestionarios cumplimentados por los alumnos, así como por cerca de 5 000 profesores de lenguas y 2 250 directores de centros, de la evaluación se desprende que las capacidades de aprendizaje de lenguas están estrechamente vinculadas a un sentimiento de motivación que, a su vez, está relacionado con la situación dentro de las familias, con la educación y con la sociedad en general.
I

Solo un cuarto de los alumnos españoles domina el idioma al final de la ESO


A veces hay que hacer las preguntas obvias, aunque las respuestas sean obvias. ¿Cree usted que hablar idiomas es muy útil? Sí, responden el 88% de los europeos en un Eurobarómetro. ¿Y les resultará a sus hijos útil para su futuro? 98% de asentimiento. Pero del dicho al hecho hay un gran trecho. Menos de la mitad (42%) de los adolescentes de 14 países europeos tienen competencia suficiente en una lengua extranjera, porcentaje que se vuelve a reducir a la mitad (25%) entre los capaces de manejar un segundo idioma. Y los españoles, como siempre, están entre los que más dificultades tienen: solo el 27% de los estudiantes del último curso de la ESO se maneja con independencia en inglés (y son menos, el 24%, si nos fijamos solo en la comprensión oral). Están sin duda muy lejos del 82% de los suecos.
Hace una década, el Consejo Europeo celebrado en Barcelona en marzo de 2002 acordó enseñar a los niños del continente al menos dos lenguas extranjeras desde edad temprana. El primer análisis sobre los progresos, hecho público ayer, revela que queda mucho camino por recorrer. 
Las cifras reales pueden ser distintas porque, por razones no explicadas, en el estudio solo han participado 14 de los Veintiocho (Croacia se sumará a la UE dentro de un año y está entre los consultados), aunque han sido cotejados 54.000 estudiantes.
Los alumnos españoles no son los peores en el juego multilingüístico —donde menos se habla otra lengua es Hungría (65% de monolingües), Italia (62%), Reino Unido, Portugal (61%) e Irlanda (60%)— pero sí está, sin duda, en el furgón de cola.
“España debe mejorar sus resultados con el inglés, sobre todo en la comprensión oral”, dice el informe. De los tres ámbitos que mide el estudio, el oral es el peor: casi un tercio de los alumnos de 14 años tienen el nivel de competencia más bajo (solo por delante de Francia); en compresión lectora es el 18% y en escritura, el 14%. En la cifra combinada de las tres categorías ofrecida por la Comisión Europea, apenas uno de cada cuatro estudiantes españoles (27%) alcanza a manejar el inglés con comodidad.
¿Por qué a los españoles se les da tan mal los idiomas? El estudio europeo da algunas claves que, aunque apuntan en gran medida a factores externos a la escuela, no eximen a esta de su parte de responsabilidad en los malos datos publicados ayer. El hecho de que el español sea una lengua de una enorme potencia internacional, y, sobre todo, lo poco que dominan el inglés los padres de los alumnos suponen una gran losa para el aprendizaje del idioma, aseguran las profesoras de la Universidad del País Vasco Sara de la Rica y Ainara González en uno de los trabajos que ha encargado el Ministerio de Educación español para analizar el informe. Las académicas comparan los resultados de España con el mejor clasificado en el ranking: Suecia.
Así, contra esos condicionantes externos (el dominio de la lengua por parte de los padres y la potencia internacional del español) de poco parece servir que los alumnos españoles empiecen a estudiar inglés antes (a los tres años frente a los seis o siete en Suecia), que den más horas de clase (unos 50 minutos más a la semana) y que hagan casi el doble de deberes (3,11 horas semanales frente a 1,8 del país escandinavo).

Navarra se coloca casi en la media; Canarias y Andalucía muy por debajo
La otra gran variable que suele explicar las diferencias es el contexto socioeconómico y cultural. Tres comunidades españolas aumentaron la muestra de alumnos en el examen para tener datos propios: Navarra, una de las regiones más ricas, está prácticamente en la media europea, y Canarias y Andalucía, más pobres, aparecen muy por debajo de esa media.
Sin embargo, la escuela tiene también mucho que mejorar. Y no solo porque “los recursos humanos, materiales y financieros” condicionan las diferencias, según el informe elaborado por el ministerio. Sino, además, porque el hecho de que las clases extraescolares de inglés supongan una gran ventaja para quien las toma puede significar que “algo podría estar fallando en la metodología de las aulas españolas, quizá con un enfoque todavía demasiado tradicional”, según De la Rica y González.
“La escuela debe contribuir a articular los contextos de aprendizaje también en el contexto familiar y comunitario”, explica por teléfono el profesor de la Universidad de La Laguna Plácido Bazo. Y pone un ejemplo: “Si le estoy enseñando a mis alumnos en clase de inglés la diferencia entre comida saludable y no saludable, les puedo dar listas de vocabulario para que se lo aprendan, que es lo se suele hacer y así nos va... Pero también puedo pedirles que cuando lleguen a casa abran su nevera y hagan con sus padres la lista de comida sana e insana que contiene; si el padre sabe inglés, le ayuda, si no, pasan un rato divertido. Y al día siguiente en clase comentamos las neveras de todos los demás”, señala.

Pero no es todo método, pues otro de los grandes problemas señalados persistentemente es la falta de competencia lingüística de los propios profesores. Si se comparan los docentes de inglés y de francés (de este idioma se examinaron los alumnos españoles como segunda lengua extranjera) resulta que uno de cada cinco docentes de la lengua gala la hablaban ya de pequeños, frente a menos de uno de cada 10 de los maestros de inglés. Un mayor dominio, en general, del idioma que enseñan es una de las explicaciones que dan los especialistas a los resultados de España en francés: un 28% lo maneja con soltura, teniendo en cuenta que es una materia optativa que se estudia muchas menos horas que el inglés y que, de entre 13 países, tan solo superan a España en este otro ranking Bélgica y los Países Bajos.
Hay que tener en cuenta, en todo caso, que el francés fue durante muchos años la lengua extranjera que se enseñaba en las escuelas españolas. Además, es crucial la autoselección del alumnado: el francés es una asignatura optativa a la que suelen apuntarse chavales de familias de mayor nivel socioeconómico y cultural y con mejores notas.
Pero también hay un factor que apunta a la importancia de los recursos en estos tiempos de recortes presupuestarios que están reduciendo significativamente (y lo harán más) las plantillas de profesores y, con ello, la posibilidad de tener aulas con menos estudiantes o desdobles. “Un 79% de los centros de la muestra de francés tienen clases de menos de 25 alumnos, frente a un 56% de los centros de la muestra de inglés”, dicen en uno de los trabajos hechos para el ministerio las profesoras Brindusa Anghel y Maia Güell. Y añaden: “El tamaño de la clase afecta a algunas destrezas (como la comprensión oral), aunque no afecte a otras (como la comprensión escrita)”. Recordemos que, dentro de los malos resultados generales en inglés, el agujero más profundo está en la comprensión oral.

La metodología en la escuela está fallando, según varios académicos

Y esta comprensión oral es la base de todo lo demás, según los especialistas de la Universidad de Santiago de Compostela José Manuel Vez, Esther Martínez y Alfonso Lorenzo. “Quien no comprende o comprende poco, no habla o habla muy poco. La creencia extendida de que los idiomas se aprenden en la escuela o en centros especializados gracias a una buena disciplina de estudio no tiene una correspondencia empírica suficiente”, dicen en su trabajo. Así, centran sus sugerencias en aumentar el contacto de los niños y adolescentes con el inglés a través de los medios de comunicación, sobre todo, la televisión. “Que en los hogares el canal de audio de la TDT se reciba por defecto en versión original y no como ahora, que activa en modo doblaje las películas y las series extranjeras (en un altísimo porcentaje en lengua inglesa)”.
El inglés es la primera lengua extranjera más estudiada y hablada por los europeos (la número uno en 19 de los 25 países en que no es oficial: todos menos Irlanda y Reino Unido) y en inglés respondió ayer a las preguntas la comisaria europea de Educación, la chipriota Androulla Vassiliou. “Seamos realistas: en la UE se elige el inglés, que se está convirtiendo en la lengua franca. Lo que no quiere decir que no haya que promocionar otras lenguas”.
De hecho, este primer estudio sobre competencia lingüística se ha realizado teniendo en cuenta la enseñanza como lengua extranjera de solo cinco idiomas (alemán, español, francés, inglés e italiano) y tomando en consideración los dos más enseñadas en cada país (inglés y francés para España). Tras el imbatible inglés, el francés es estudiado como primera lengua solo en Reino Unido. En Bélgica también lo es como primera alternativa en las regiones neerlandófona y germanófona del país, aunque tenga carácter cooficial.
El paisaje lingüístico se enriquece en el ámbito de las segundas lenguas extranjeras más demandadas, entre las que el alemán se lleva la palma en su calidad de lengua más hablada de Europa (16% de lengua materna) y la influencia que Alemania ejerce sobre el centro y este de Europa. El español es la segunda lengua extranjera más estudiada en Francia y Suecia (que suman entre ambos unos 70 millones de habitantes) mientras que el francés lo es en España, Grecia y Portugal (unos 66 millones). El italiano solo es segunda lengua en Malta.
El sondeo sobre competencia lingüística revela que a la utilidad manifiesta del inglés como lengua franca europea se une su facilidad de aprendizaje, lo que hace que la mitad de quienes lo estudian termine por alcanzar un nivel aceptable de manejo. En el extremo opuesto está el español: solo el 8% de los estudiantes llega a rematar la faena con un control que le permita el manejo autónomo de la lengua de Cervantes.

fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/06/21/actualidad/1340306566_865386.html
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